{"id":10394,"date":"2021-06-15T17:51:00","date_gmt":"2021-06-15T22:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/?p=10394"},"modified":"2021-06-16T09:41:33","modified_gmt":"2021-06-16T14:41:33","slug":"ranfanote-recuerdos-del-dulce-ayer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/2021\/06\/15\/ranfanote-recuerdos-del-dulce-ayer\/","title":{"rendered":"Ranfa\u00f1ote, recuerdos del dulce ayer"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Por: Cecilia Portella Morote<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Canela, clavo de olor y c\u00e1scara de naranja, ceden sabores y pintan de color a la miel de chancaca, que ba\u00f1a los peque\u00f1os trozos de pan tostado en la sart\u00e9n, y dan vida al ranfa\u00f1ote, del que hablaremos hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Lima, ciudad que de manera justificada y por razones evidentes ha sido calificada como \u00abdulcera\u00bb, es sin duda cuna de muchos dulces y postres que todas las generaciones, desde la colonia, siguen disfrutando. Muchos nacieron en casas, producto de los entreveros y menjunjes, otros vieron la luz por la necesidad de paliar antojos; otros, algo m\u00e1s elaborados, salieron de manos religiosas, casi santas, en el seno de los conventos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda casi imposible dejar de mencionar, que hubo dulces que tuvieron su origen, de las sobras y excesos de banquetes nobles, de lime\u00f1os de alcurnia y de espa\u00f1oles colonos; salieron de sus mesas sin forma aparente y fueron transformados en la humildad de una olla, de un fog\u00f3n o de un horno improvisado. Manos negras, esclavas, serviles, fueron capaces de dar forma, belleza y sabor a dulces como el que hoy nos convoca.<\/p>\n\n\n\n<p>Y antes de empezar con el relato, quede claro que un postre, un dulce o un sabor azucarado en nuestro paladar, constituye m\u00e1s que un gustito, un estimulante, necesario a veces, para los d\u00edas de modorra, o para las tardes de des\u00e1nimo. Y el ranfa\u00f1ote me trae el recuerdo de uno de esos episodios a los que no somos ajenos, donde comprob\u00e9 c\u00f3mo ejerce su poder de reanimar, el hecho de compartir un postre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DULCES RECUERDOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los platos y postres que componen la gastronom\u00eda de cualquier pa\u00eds, sobreviven gracias a las personas y sus costumbres, sin embargo podr\u00edan tambi\u00e9n quedar en el tiempo y desaparecer. El Ranfa\u00f1ote es uno de esos postres que podr\u00eda perderse en la historia, si es que no hubiera de esas personas que contin\u00faen divulgando su sabor y compartiendo su presencia que nos habla de la Lima de los Reyes.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo nos permite conocer y alternar con hombres y mujeres valiosas, para m\u00e1s que estos fines de supervivencia, y es que al calor de sus conocimientos podemos cocinar tambi\u00e9n alg\u00fan \u00abdulce de olla\u00bb, como bien lo menciona Carmen Villar, una apasionada de los postres del Per\u00fa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen Villar, lime\u00f1a, viene de familia con costumbres netamente hogare\u00f1as: reunirse juntos a la hora del almuerzo, tomar el t\u00e9 y esperar a las t\u00edas con las ansias de que pronto llegar\u00e1n con un postre hecho en casa para disfrutar de la hora familiar&#8230; \u00abhan pasado un poco m\u00e1s de 30 a\u00f1os de esos episodios tan queridos\u00bb, me dice nost\u00e1lgica; mientras se repone y empieza a contarme algo m\u00e1s sobre su historia, y la del ranfa\u00f1ote, tambi\u00e9n&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PALABRAS QUE DESTILAN MIEL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa cultura afro peruana tiene que ver en esta historia, verdad?&nbsp; As\u00ed es \u2013me responde inmediatamente- \u00ablos hombres y mujeres que trabajaban en casa de los se\u00f1orones, recib\u00edan como parte de su pago, trozos de pan, que al principio, en ese estado de dureza pod\u00eda ser comido; pasado el tiempo comenzaron a idear la manera de cambiarle el sabor, lo tostaron, le agregaron miel \u2013justo en la \u00e9poca del auge de la ca\u00f1a de az\u00facar- y el bocado les supo mejor\u00bb.&nbsp; La miel de chancaca fue mejorada y saborizada \u2013a\u00f1adimos- \u00absi, poco a poco, este postre que hab\u00eda sido concebido para calmar hambres y reponer energ\u00edas, con los a\u00f1os fue transform\u00e1ndose&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>No falt\u00f3 quien en alg\u00fan momento le pusiera clavo de olor, canela y c\u00e1scara de naranja a la miel, \u00abque es lo \u00fanico que requiere ser cocido en este sencillo postre\u00bb \u2013me explica Carmen, con la experiencia que le dan los a\u00f1os que lleva como profesora en varias instituciones en las que imparti\u00f3 sus conocimientos, pues le inquieta la idea de transmitir a sus alumnos, la importancia de preservar lo tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEs importante que el pan quede muy crocante, no se debe dejar que la miel lo remoje, solo que los ingredientes se mezclen; luego se a\u00f1aden pasas, pecanas o nueces y coco, todo en trocitos peque\u00f1os, finalmente el queso fresco, no muy salado\u00bb me explica con detalle, mientras hace memoria y me dice que \u00ablos postres en casa, eran como el pan de cada d\u00eda, de ah\u00ed me viene la predilecci\u00f3n\u00bb.&nbsp; Recuerda tambi\u00e9n que hasta el a\u00f1o 80, lo com\u00fan era preparar el Ranfa\u00f1ote con el coquito peque\u00f1o cortado en trozos, \u00abahora hay escasez de este fruto y se le reemplaza con el coco tradicional\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REVALORANDO NUESTRAS COSTUMBRES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de escucharla y sentir que con vehemencia Carmen me asegura que comenzar\u00e1 a preparar postres que \u00abest\u00e1n pasando al olvido\u00bb, le hago tambi\u00e9n la promesa que haremos una campa\u00f1a, cada quien desde su trinchera, para preservar lo realmente valioso y delicioso. Luego se deshace en explicaciones y enumera postres que, muy probablemente, las nuevas generaciones no hayan escuchado hablar, y se entusiasma y me sigue explicando, y nos salimos del tema, y luego el cauce natural de la conversaci\u00f3n, nos devuelve a \u00e9l.&nbsp; Eso solo corrobora la inmensidad de tesoros que hay que rescatar del olvido y de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este popular postre, que empez\u00f3 a prepararse y difundirse en la sencillez de la servidumbre, comenz\u00f3 a tener mayor importancia al sofisticarse con las frutas secas \u2013no podr\u00edamos dejar de mencionar, que la influencia mora, algo tuvo que ver con estos elementos- pero el pan franc\u00e9s, el quesito y sobretodo la miel de chancaca provinieron del trabajo y la creaci\u00f3n de manos y mentes peruanas. A mediados del siglo pasado, a las 5 de la tarde, era com\u00fan acompa\u00f1arlo con una tacita de te \u2013mejor sin az\u00facar- alrededor de la dulzura de su sabor, las familias disfrutaban de este momento, pues todo se ten\u00eda a la mano. As\u00ed era la vida en la ciudad hace menos de un siglo, hoy varios de nuestros postres pasar\u00e1n al olvido si no tenemos el compromiso de traerlos a la vida, a nuestra mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Rezagos quedan de muchos de ellos, otros han sobrevivido y se han seguido transformando, fusionando. Nuevos elementos se han agregado a las recetas tradicionales. Frutos frescos y secos de otras latitudes han anidado en nuestra culinaria, nuestras tierras han seguido produciendo y enriqueciendo con su aporte, preparaciones convencionales. Algunos se extinguieron y dejaron su recuerdo en libros, recetarios y en la mente ya distra\u00edda de nuestros abuelos. Otros contin\u00faan luchando por su vida&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El ranfa\u00f1ote, gracias a investigadores culinarios, chefs, maestros de la cocina y pasteler\u00eda, nos seguir\u00e1 hablando hasta que nuestro compromiso con revalorar nuestras costumbres se lo permita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cecilia Portella Morote Canela, clavo de olor y c\u00e1scara de naranja, ceden sabores y pintan de color a la<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10395,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[183,2027],"class_list":["post-10394","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-postres-peruanos","tag-ranfanote"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10396,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10394\/revisions\/10396"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}