{"id":3872,"date":"2017-03-29T11:12:47","date_gmt":"2017-03-29T11:12:47","guid":{"rendered":"http:\/\/lacuevadedominguez.com\/es\/?p=3872"},"modified":"2018-05-29T21:47:31","modified_gmt":"2018-05-29T21:47:31","slug":"la-hamburguesa-un-alto-en-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/2017\/03\/29\/la-hamburguesa-un-alto-en-el-camino\/","title":{"rendered":"La Hamburguesa: un alto en el camino"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por : Cecilia Portella Morote<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Muy pocos pueden negar que una hamburguesa no se cruz\u00f3 en sus caminos alterando dietas o complaciendo antojos. Hechas de carne molida, con una saz\u00f3n muy particular, nacida de manos de quienes las preparan, forman parte de un s\u00e1ndwich, que, gracias a un sinn\u00famero de acompa\u00f1antes obtendr\u00e1n nombres, gustos y precios diferentes&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n, alguna vez, no ha detenido su distra\u00edda marcha en una esquina cualquiera en la que un grupo de personas esperaban su turno para ser atendidas, mientras la hirviente plancha de metal expon\u00eda hamburguesas humeantes e inflados panes calent\u00e1ndose en el fog\u00f3n aguardando las combinaciones a las que ser\u00e1n sometidos?<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n en sus m\u00e1s afiebrados antojos no se ha parado frente al mostrador de alg\u00fan fast food citadino, esperando ser llamado por su nombre para recoger y llevar a su mesa el almuerzo fugaz del d\u00eda?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 estudiante mirando las pocas monedas de sus bolsillos, no ha elegido una hamburguesa dentro de un pan sencillo, con una solitaria rodaja de tomate y la sensaci\u00f3n fresca de una lechuga, como el sost\u00e9n de su largo d\u00eda, entre libros y tareas?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos de nosotros, en un momento de debilidad, frente al llamado casi ag\u00f3nico de desterrar la comida chatarra, hemos sucumbido ante los aromas de carnes, entre quesos, tocinos o huevos y con el remordimiento como invitado, le hemos dado m\u00e1s de un mordisco a la hamburguesa m\u00e1s cercana que hayamos tenido?<\/p>\n<p>O finalmente, entre tanta interrogante, \u00bfqui\u00e9n ha sido lo suficientemente firme y le ha negado alguna vez la hamburguesa deseada al peque\u00f1o de la casa, que adem\u00e1s esgrime a su favor, que obtendr\u00e1 alg\u00fan peque\u00f1o juguete en una de esas ofertas que los adultos no terminamos de digerir?<\/p>\n<p>A lo largo de nuestras vidas, la hamburguesa ha sido acompa\u00f1ante de mil y un aventuras, que podr\u00edamos seguir describiendo a modo de cuestionamientos. \u00a0\u00a0Nos ha visto crecer y hemos crecido con ella. Y su simpleza nos ha conquistado, ha sido c\u00f3mplice de nuestras horas de estudio, el mejor de los paliativos antes de entrar a la discoteca de moda, ha caminado con nosotros en las calles y en los quioscos y cuando nos hemos hecho adultos, se ha detenido a nuestro paso para entrar en la formalidad de los llamados \u201ccombos\u201d.<\/p>\n<p>Se dice que la hamburguesa lleg\u00f3 de Estados Unidos con estas cadenas que ahora invaden el mundo de cabo a rabo. \u00a0La \u201coccidentalizaci\u00f3n del planeta\u201d se mide por la cantidad de restaurantes con denominaciones de fast food y que con \u201ccaracter\u00edsticas marketeras\u201d, han llegado a pa\u00edses como China o Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, creemos que la hamburguesa tiene un poco de cada pa\u00eds. La simpleza de su preparaci\u00f3n se sofistica con los acompa\u00f1amientos y los nombres rimbombantes que se deciden darles, obedeciendo los objetivos publicitarios para los que fueron creados.<\/p>\n<p><strong>EL CIELO ES EL L\u00cdMITE\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>De esa hamburguesa proveniente de la sart\u00e9n de mam\u00e1, hecha con carne molida, sal, pimienta, cebolla, aceite y perejil, muy poco queda, antes de encontrarnos con la hamburguesa de esquina, esa que con el paso de los a\u00f1os, se ha convertido en una industria formal de hacer hamburguesas.<\/p>\n<p>Hay leyendas urbanas, con mucho de cruda realidad, que han satanizado la esencia de esa torreja de carne, convirti\u00e9ndola en un elemento altamente da\u00f1ino para la salud. \u00a0Todo en exceso es malo, incluso el agua, reflexionamos.<\/p>\n<p>Sin embargo, pese a las contraindicaciones sobre su consumo y a la variedad de alternativas que existen como reemplazo de su sabor, la hamburguesa sigue gozando de las preferencias de grandes y chicos.\u00a0 Prueba de ello son los innumerables establecimientos, formales e informales que las venden a todo precio, seg\u00fan la cara y el hambre del cliente; hamburguesas, con su respectivo plus, como se estila en las ciudades de este lado del charco, del Pac\u00edfico, hablamos.<\/p>\n<p>Muy pocos conciben la idea de un pan con hamburguesa sin alg\u00fan otro a\u00f1adido, que realce su sabor, le de nuevos gustillos o la llene de color.\u00a0 Desde la fresca ensalada de lechuga y tomate, que pedimos en abundancia, para contrarrestar nuestra culpa; hasta las cremas multicolores, con harto aj\u00ed \u2013de por medio- para imprimirle ese sabor muy latino. Probablemente, nuestra imaginaci\u00f3n no tendr\u00eda l\u00edmites, si de enumerar acompa\u00f1antes para la hamburguesa, tratara nuestra misi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>LA CULTURA DE LA HAMBURGUESA<\/strong><\/p>\n<p>Ya no podemos hablar de la hamburguesa como un alimento independiente de otros elementos que suelen acompa\u00f1arla; tampoco podemos hablar de ella, sin dejar de mencionar h\u00e1bitos, costumbres, horarios y hasta las m\u00e1s vers\u00e1tiles variaciones que alrededor de ella conviven.<\/p>\n<p>Las cadenas norteamericanas han impulsado la creaci\u00f3n de peque\u00f1as cadenas propias de cada lugar desatando una \u00a0sana competencia, con tiendas m\u00e1s peque\u00f1as, que coexisten a gran escalam en donde el cliente es el m\u00e1s beneficiado. \u00a0Marcas y nombres, es lo que m\u00e1s abunda, cuando de hamburguesas se trata. \u00a0Otra caracter\u00edstica, es que la mayor\u00eda de estos lugares, no solo expenden esa torreja de carne molida acompa\u00f1ada de otros elementos. Tambi\u00e9n hay chorizos, salchipapas, milanesas y pollo deshilachado, que completan el desfile de comida r\u00e1pida, al que estamos sometidos por la moda, por el estr\u00e9s, por la falta de tiempo y hasta por el antojo.\u00a0 Cultura chatarra le llaman.<\/p>\n<p>El marketing o las tendencias tem\u00e1ticas, predominan en la forma de promocionar y vender hamburguesas. Ingresan a trav\u00e9s de nuestros sentidos en forma de pan y la publicidad las convierte en platos de fondo.\u00a0 Hay cadenas que la promocionan utilizando los insumos de cada lugar o pa\u00eds, invirtiendo en creatividad, desafiando los m\u00e1s apetecibles antojos y haci\u00e9ndola parte de la variopinta gastronom\u00eda regional.<\/p>\n<p>El marketing no se puede cuestionar. \u00a0Para vender, casi todo vale.<\/p>\n<p>Con argucias publicitarias o sin ellas, la hamburguesa ha sido compa\u00f1era de ni\u00f1ez, adolescencia y adultez de muchos de nosotros y aunque la frecuencia de su consumo haya disminuido notablemente en nuestra vida, siempre recordar\u00e9 las hamburguesas a la salida de la universidad, con una coca cola bien helada; o las de mi juventud, con chicha y alguna compa\u00f1\u00eda; o las muy espor\u00e1dicas de ahora, con una infusi\u00f3n bien caliente\u2026 No en vano pasan los a\u00f1os, las hamburguesas a\u00fan quedan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por : Cecilia Portella Morote Muy pocos pueden negar que una hamburguesa no se cruz\u00f3 en sus caminos alterando dietas<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3873,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3872","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recomendados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3872"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3872\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6344,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3872\/revisions\/6344"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}