{"id":5804,"date":"2018-03-20T11:40:21","date_gmt":"2018-03-20T11:40:21","guid":{"rendered":"http:\/\/lacuevadedominguez.com\/es\/?p=5804"},"modified":"2018-05-29T21:41:43","modified_gmt":"2018-05-29T21:41:43","slug":"gordaliza-del-pino-me-sabe-a-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/2018\/03\/20\/gordaliza-del-pino-me-sabe-a-pueblo\/","title":{"rendered":"Gordaliza del Pino me sabe a pueblo"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por: Cecilia Portella Morote<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre recuerdo y recuerdo, no cuesta casi nada evocar los de aquel d\u00eda, el primero que amanec\u00eda soleado en ese pueblecito de la provincia de Le\u00f3n. Gordaliza del Pino, cuyo nombre no s\u00e9 si describe \u00e1rboles, personas o alg\u00fan inexplicable vocablo lugare\u00f1o.<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana era particular, me tocaba partir de los escasos d\u00edas en los que el sabor de un pueblo, m\u00e1s parecido a los pueblos rurales de mi pa\u00eds, el Per\u00fa; me hab\u00eda conquistado, a su modo.<\/p>\n<p>El Prieto Picudo de la noche anterior, y el de la tarde a la hora del almuerzo, y las copas oportunas de una noche de tapas, ya casi formaban parte de mi recuerdo.<\/p>\n<p>No quiero ejercitar mi mente, porque no es en la mente donde se guardan este tipo de sensaciones y experiencias. Mis sue\u00f1os de un ayer lejano ya me lo hab\u00edan anunciado una y muchas veces. Claro que sab\u00eda que pronto suceder\u00eda. No sab\u00eda el nombre, ni la compa\u00f1\u00eda; mucho menos, aquellos detalles que de ornamento servir\u00edan. Lo cierto es que un cielo azul con intensas nubes blancas, cargadas de nostalgia ser\u00edan los primeros observadores de la peque\u00f1ez de mi ser.<\/p>\n<p>Si algo llam\u00f3 mi atenci\u00f3n de esta escena tantas veces ansiada, fue que pude cumplir mi deseo de estar en un pueblo peque\u00f1o, con todas aquellas caracter\u00edsticas que lo hacen inolvidable, rural, peque\u00f1o, en donde las pocas personas que lo habitan se conocen desde que nacieron y probablemente, se acompa\u00f1ar\u00e1n hasta sus \u00faltimos d\u00edas. Un pueblo t\u00edpico leon\u00e9s, muy parecido a los de la sierra peruana, con ese fr\u00edo que cala bajo la sombra, con esos vientos helados que, zumbando en la cercan\u00eda parecen limpiar los rezagos de la modorra a inicios del d\u00eda. Un poblado de techos a dos aguas, que aguantan nieves, fr\u00edos y lluvias copiosas, todo habla de sierra y ruralidad, los grandes campos sembrados anuncian la llegada de girasoles, de ma\u00edz y trigo. Todo cuanto describe Gordaliza del Pino, me sabe a armon\u00eda y, sin temor a equivocarme, perfeccionan estas caracter\u00edsticas, que su suelo, no sabe de alturas, precipicios y altas monta\u00f1as, apenas supera los 800 metros de altitud, todo el llano marca la l\u00ednea del horizonte a trav\u00e9s de las miradas de sus habitantes y la admiraci\u00f3n de sus visitantes.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 buen pretexto para escribir sobre este pueblo y escapar de la inicial motivaci\u00f3n de esta\u00a0 cr\u00f3nica que sabe a gratitud genuina.<\/p>\n<p>Volvamos a esa ma\u00f1ana que ya se hizo mediod\u00eda, la iglesia del pueblo, el lugar donde domingo a domingo el encuentro con Dios se proyecta a trav\u00e9s del saludo con los vecinos que, en su mayor\u00eda, pasan los 60 a\u00f1os de edad, ten\u00eda reservado algo mucho mejor&#8230;<\/p>\n<p>Jorge y Carmen, reconocer los nombres de mis padres, durante la celebraci\u00f3n de una eucarist\u00eda especial, movi\u00f3 todas mis fibras. Agradec\u00ed y simplemente agradec\u00ed, no hab\u00eda otra forma de devolver la gracia, previamente pactada.<\/p>\n<p>Minutos antes, mientras sonaban los acordes de cantos lit\u00fargicos, algunos conocidos y guardados en el olvido de mi mente; sab\u00eda que suceder\u00eda, que sus nombres estar\u00edan reservados en el momento oportuno de pedir por los que abandonaron este camino, en pos del celestial. Sin embargo, escuchar como canto en mis o\u00eddos, las s\u00edlabas de esos nombres que me acompa\u00f1aron a diario, m\u00e1s de 4 d\u00e9cadas de mi existencia, y ahora en aquel pueblo lejano, desconocido, pero en el que ya no me sent\u00eda extra\u00f1a, me hizo profundizar, en un enorme acto de agradecimiento, por la oportunidad de estar all\u00ed.<\/p>\n<p>Gordaliza del Pino tiene mucho m\u00e1s por ofrecer, por ahora es tambi\u00e9n parte de Le\u00f3n, la actual Capital Espa\u00f1ola de la Gastronom\u00eda, nominada durante todo el 2018, y de lo que hablaremos en pr\u00f3xima oportunidad. Este lugar tambi\u00e9n atrae a extra\u00f1os, por constituirse en uno de los escenarios que ofrecen albergues para los peregrinos que atraviesan el antiguo y glorioso Camino a Santiago, cerca de Sahag\u00fan y otras tantas comarcas que prometo visitar\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5806\" src=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza2.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"374\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza2.jpg 500w, https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza2-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5807\" src=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza3.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza3.jpg 500w, https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5808\" src=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza4.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"374\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza4.jpg 500w, https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza4-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5809\" src=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza5.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"374\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza5.jpg 500w, https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/gordaliza5-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cecilia Portella Morote &nbsp; Entre recuerdo y recuerdo, no cuesta casi nada evocar los de aquel d\u00eda, el primero<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5810,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-5804","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recomendados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5804"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5804\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6315,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5804\/revisions\/6315"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lacuevadedominguez.net.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}