Beneficios de las cremas de frutos secos, en nuestra alimentación

Uno de los errores más comunes que se comete cuando se hace dieta es, precisamente, eliminar por completo cualquier ingesta de grasas. Esto no es para nada recomendable. Hay grasas denominadas ‘buenas’, que son esenciales en nuestra alimentación, como por ejemplo el aceite de oliva o los frutos secos.

Como señala Saray Fornés, responsable de I+D+i de nut&me, “los frutos secos tienen un alto contenido energético y una importante cantidad de ácidos grasos insaturados y fibra. Hay estudios que muestran que unos 30-50g de frutos secos al día interfieren de forma positiva en la salud e incluso ayudan a perder peso de forma saludable.”

Entre las propiedades positivas de este grupo de alimentos podemos mencionar que son altamente energéticos y muy recomendable para deportistas y personas que suelen hacer ejercicio o esfuerzo físico constante. Además, refuerzan nuestro organismo y nuestra salud cardiovascular y tienen un efecto saciante importante, que evita la tentación de picar entre horas.

Asimismo, “al consumir frutos secos desplazamos el consumo de otros alimentos insanos que contienen azúcares, aceites y otros ingredientes ultra procesados que hacen que el azúcar en sangre aumente”, sostiene la experta.  Además, contienen antioxidantes y fitoesteroles, que funcionan bloqueando la absorción del colesterol. También cuenta con vitaminas A, E, C, B y aportan gran cantidad de minerales.

Cremas para untar

Estos productos se han hecho populares en estos días, por ser versátiles y saludables. La especialista de nut&me recomienda siempre mirar los ingredientes de la etiqueta para no llevarse ninguna sorpresa. “Se debe tener en cuenta que el único ingrediente debe ser el fruto seco, natural o tostado. Así podrás beneficiarte de todas sus propiedades como si los consumieras enteros: proteínas, grasas saludables, minerales y vitaminas”, afirma.

Los más pequeños también pueden disfrutarlas

Introducir los frutos secos en la dieta de los niños menores de 1 año, puede reducir notablemente las posibilidades de desarrollar alergia a estos alimentos en un futuro.

A partir de los 6 meses de edad, y siempre bajo la supervisión de un adulto, los peques de la casa pueden tomar cremas de frutos secos en papillas, yogures naturales o pequeñas cucharadas.

Las cremas de frutos secos como maní, almendras, avellana, sésamo, cashew, entre otras, se han convertido en una tendencia en estos días, por su versatilidad para preparar postres, añadir a un bol de desayuno, dippear con alguna fruta, dar un toque diferente a meriendas saladas o como ingrediente de deliciosos bizcochos.

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