Talara, semblanzas en la arena

Por: Cecilia Portella Morote

 

Si piensas viajar a Talara, tienes que saber que encontrarás lugares rústicos donde comer lo mejor de su gastronomía, playas diversas en donde no solo se disfruta del mar y la diversión, sino donde también puedes encontrar actividades marinas que invitan a nadar con tortugas, retratar fotos de atardeceres y enrumbarse en un camino interminable de atractivos ideales para surfers, deportistas, y “playeritos”, que buscan alojamientos teniendo al mar como principal escenario.

La Ciudad de Talara, se encuentra localizada en la provincia del mismo nombre, en la región Piura. Es una ciudad eminentemente petrolera, su actividad económica ha permitido recibir profesionales extranjeros, que han asentado sus vidas en este lugar.

Si bien es cierto es una ciudad pequeña, sus mayores atractivos radican en su clima, y en el desarrollo de algunos polos turísticos donde  resaltan la gastronomía; la cercanía a playas conocidas y la presencia de complejos hoteleros muy conocidos que tienen una interesante oferta All Inclusive.

Al ingresar a la ciudad, se halla también el Mirador Cristo Petróleo, un interesante monumento que parece dar la bienvenida a los visitantes, cuya posición de los brazos, simula el recibimiento del Cristo, para con el turista. Talara Alta y Talara Baja, por su ubicación y por su antigüedad, es la división natural de la ciudad. El calor de las mañanas es menguado por los vientos fríos marinos que llegan hasta el centro mismo de Talara.

Otro recurso turístico de la ciudad, en especial, para quienes se interesen por el turismo arquitectónico y religioso, es la iglesia de Talara. Este templo es conocido como la Iglesia de La Inmaculada y es una construcción que se terminó de erigir en la década del sesenta del pasado siglo. La iglesia actual, resalta, en cuanto a decoración interna, por el bello altar mayor que presenta, y en el que se halla un hermoso retablo de seis cuerpos.

La oferta en transporte terrestre y aéreo tiene a Talara como un destino de playas imperdible, sobre todo de noviembre a abril.

Hasta este momento escribió y describió la periodista, pero si habla la persona, solo puedo definir a Talara, como el lugar al que volvería una y otra vez por la calidez, por el cariño, por la posibilidad de experimentar a la familia grande que añoran mis años contados por décadas. Mi homenaje a las familias que han hecho de Talara un lugar pujante y digno para vivir, con sus altas y sus bajas pero sobretodo con sus grandes emprendimientos: el turismo, caminando a despuntarse; las actividades empresariales ligadas al sector petrolero, marcando la diferencia y logrando objetivos a pulso de trabajo eficiente.

Y la familia, esa familia de casa, la del café caliente en las mañanas, la de los panecillos y la leche fresca, la de las casas con espacios amplios y los retratos pintados en las salas, las familias de mesa y largas conversas, esa familia de matronas dedicadas, cariñosas, rodeadas de hijos y nietos, y hasta de vecinos, esa constituye mi razón principal, por si deseo volver…

Una recomendación final: si llegas a Talara, y no tienes la suerte de tener una familia en ese lugar, hay un buenisimo hotel, con todas las comodidades que dejaran satisfechas todas tus exigencias Hotel Pacifico Talara.

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